Esta frase se adjudica a muchos artistas de la escultura y en el fondo es verdad. Sólo hace falta tener muy claro lo que hay dentro del bloque de trabajo.
Habia puesto unas macetillas talladas en las entradadas del 26-2-12 y 24-3-12. Después de ver unas fotos de un trabajo del maestro Kamiya Ryuen me animé a intentarlo con una maceta un poco mayor de las realizadas a principios de año.
Lo primero es escuadrar el bloque de trabajo.
A partir de aquí se va eliminando material.
Seguimos quitando.
Y seguimos.
Durante el proceso hay que dejar secar un poco el barro para trabajarlo con comodidad.
Una vez que decidimos que ya está quitado todo lo que sobraba la dejamos secar a dureza cuero para poder bruñirla.
Es una maceta de una sola pieza, incluidas las patas lo que la hace ser una pieza sin fisuras de ningún tipo. Ahora sólo queda cocerla a la temperatura adecuada.
Espero que el final sea lo esperado pues son unas cuantas horas de trabajo.